El antifranquismo y la cárcel

Foto: Casi todos los presos políticos que cumplíamos condena en la pequeña cárcel de Soria. Digo "casi" todos porque faltan dos anarquistas, Miguel García y Luis Andrés Edo, ambos de imborrable recuerdo. En la foto hay comunistas del PCE (la mayoría), comunistas (m-l), también llamados "prochinos", entre ellos, mi padre, en el centro del grupo, dos etarras y un servidor, que iba "por libre" si tal cosa era posible en una cárcel. Era el día de la Merced y, por tanto, se permitía que pasaran niños (hijos, nietos, sobrinos) al recinto y podían hacerse fotos. Julio de 1.967.

Cotarelo fue activo en la lucha antifranquista en la Universidad. Perteneció brevemente (en torno a cuatro meses) al Partido Comunista de España, del que se separó junto con otros amigos para formar una organización más izquierdista, de tendencia “prochina”, que se llamó Proletario y en la que estuvo encuadrado algo más de un mes, rompiendo con ella y con toda forma de organización política partidista antes de que esa organización se fusionara con otras de igual tendencia para formar el Partido Comunista de España (marxista-leninista), del que su padre, Paulino García Moya fue el principal dirigente hasta su caída en la cárcel. El propio Cotarelo, sin embargo, siguió afiliado a la organización frentista FUDE (Federación Universitaria Democrática Española), que venía a ser una reproducción de la republicana FUE y a la que pertenecían tanto organizaciones políticas como personas independientes, cual era su caso. Dentro de su actividad en la FUDE y, en las protestas por el referéndum franquista sobre la Ley Orgánica del Estado, fue detenido, procesado por el Tribunal de Orden Público y condenado a dos años y medio de cárcel por propaganda y manifestación ilegales, de los que pasó dos en prisión, entre enero de 1967 y enero de 1969.